Nuestros hijos son nuestra inspiración.

Somos amigas y madres en constante búsqueda de los mejores elementos y herramientas que nos permitan educar a nuestros niños de manera respetuosa y consciente.

Ziku proviene del mapudungún “Zikukeñen”, que significa “Canto de arrullo para un bebé”, maravillosa palabra que refleja nuestro espíritu.

Nuestro foco es que todos nuestros productos sean respetuosos con los ritmos de cada niño y que los materiales con que estén hechos lo sean con su integridad, permitiéndoles así descubrir y desenvolverse de manera libre y segura.

Queremos niños felices, queremos familias felices.

ZIKU

¡Criemos en tribu!

El Equipo detrás de Ziku

Yo soy Amparo, tengo 29 años, 1 hija de 2 y me acompaña mi pareja Nico en este desafío de crianza compartida.

Soy Ingeniera Comercial y trabajo como tripulante de cabina en Latam, aquí es donde conocí a Tania y desde los primeros días fuimos formando una amistad que nos acompañó en las distintas etapas de la vida hasta el embarazo y ahora la crianza.

Para mi empezar con Ziku fue ejercer mi recién sacado título de Ingeniería, una prueba para jugar a ser emprendedora que de a poco se hizo cada vez más real y que además me ha enseñado y ayudando tanto en mi crianza, que hoy no podría dejar de agradecer a la vida por traer a mí esta oportunidad.

Creo que Ziku me ha ayudado a compatibilizar mi ideal de crianza con mi realidad. Como trabajadora a tiempo completo, mi hija va jornada completa al jardín, donde a pesar de que el lugar me encanta y las educadoras son un siete, sé que falta una parte muy fundamental para mí en su desarrollo que es el juego libre y el contacto con lo natural. Aquí entra la búsqueda por juguetes y productos ojalá nacionales que me ayuden a entregarle en casa esa parte que falta. Juguetes de madera sin sobre estimulación, cálidos y simples, aunque desafiantes para ella.

Entrar en este mundo me ha llenado de energía, aprender sobre el desarrollo de los niños, sobre los distintos tipos de educación y aprendizaje, también ver cómo en Chile hay gente que hace cosas tan lindas, de tan buena calidad y con tanta dedicación, siempre abiertos a colaborar, a buscar nuevos productos, todos empujando por vivir de sus oficios. Quiero que todos conozcan sus creaciones y enseñen a sus hijos a valorar el trabajo hecho a mano, aprendiendo los padres también a volver a lo sencillo, a jugar sin juguetes sino con texturas, emociones y los elementos naturales.

¡Muchas gracias por compartir este proyecto conmigo y por permitirme creen en las oportunidades!

Sean todos bienvenidos.

Soy Tania. Tengo 33 años y una loca familia compuesta por mi Manuel, sus cuatro hijas y una pequeña maravilla de 2 años y medio, hija de los dos.

Después de mi paso por la universidad que comenzó en Antropología, desembocó en Historia y culminó en Pedagogía, comencé mi vida profesional en las aulas. Experiencia que confirmó mi amor por la infancia, la educación y la compañía en el desarrollo de las personas, a la que ingresé llena de ilusiones e ideales que de a poco se fueron desmoronando ante una realidad que para mi, era insuficiente y carente de sentido. Así, me despedí de las aulas y las cambié por aviones, donde emprendí una aventura mucho más desafiante de lo que esperaba, donde viví experiencias increíbles y conocí personas maravillosas, como mi amiga Amparo.

Desde el principio con Amparo nos unieron muchas similitudes sobre la forma de ver y entender la vida, lo que se estrechó más aun cuando nos tocó enfrentarnos juntas a la maternidad, la que por cierto, me reconcilió con mi vocación. Pero esta vez, desde un punto de vista absolutamente diferente.

Cuando me tocó comenzar a investigar sobre qué tipo de vida y educación quería darle a mi hija, me reencontré con la Antroposofía, donde encontré todo el sentido que antes tanta falta me hacía, y donde comencé un camino de aprendizaje que me ha llevado a estar actualmente en formación para convertirme en maestra Waldorf.

Producto de muchas conversaciones, de la búsqueda juntas de herramientas y elementos que acompañaran nuestro ideal de crianza con nuestras familias, surgió Ziku. Con Amparo hemos formado este concepto donde decidimos volcar todas nuestras experiencias, conocimientos e ideales en pos del respeto por una infancia libre, segura y feliz, donde nos hemos dedicado a buscar con mucha minuciosidad elementos que nos enorgullece tener, que usamos con nuestros hijos, porque sabemos que son un aporte en su desarrollo y que creemos que deben estar al alcance de todos los niños.

¡Gracias por permitirnos acompañar a los suyos! ¡Gracias por confiar en nosotras!